Éxito de la inauguración de la exposición Siete mujeres maestras en la Sociedad Cervantina
Organizada por EL IMPARCIAL y la Fundación Ortega-Marañón.

Tras el éxito cosechado con la organización de la exposición Nuevos valores del arte español, en la que la Sociedad Cervantina propuso a estudiantes de Bellas Artes mostrar su obra, ahora le toca el turno a mujeres artistas consagradas en Siete mujeres artistas, inaugurada este jueves con gran afluencia de público, y que podrá visitarse hasta el 1 de febrero.
Patrocinada y organizada también por la Fundación Ortega-Marañón y el periódico EL IMPARCIAL, esta exposición reúne obras de Mercedes Gómez-Pablos, Marta Maldonado, Irene Gracia, Dora Piñón, Lourdes Castro,  Claudia Stilianopoulos y Zita Echeverría. A ellas se suman las  fotografías firmadas por J. G Roches, a quien Jacinta Cremades,  comisaria de la exposición, califica como el “fantasma” de la muestra.
Claudia Stilianopoulos, Dora Piñón, J. G Roches, Irene Gracia y Marta Maldonado (Foto: Juan Pablo Tejedor)
A través de los trabajos de estas artistas, Jacinta Cremades cree que es posible “captar esa música oculta de las cosas que pueden  transmitir las mujeres”, quienes considera que “son capaces de ofrecer  una interpretación sugerente y distinta de la realidad respecto a la que  tiene el hombre, cuya visión es más directa y concreta”. A su juicio,  estas siete artistas comparten en su estilo un hilo conductor que tiene  que ver con “la poética de la imagen”, ya que “la historia que esconde  cada obra puede leerse entre líneas”. Así, cree que estas artistas  “luchan no sólo por el arte, sino también para dar un sentido a la  sociedad”.
Las paredes, el patio exterior y el  suelo de la sala roja de la Sociedad Cervantina han sido los espacios  elegidos para mostrar los trabajos de estas siete maestras de la pintura, la escultura y la fotografía.  Pese a las ausencias de dos de ellas, Mercedes Gómez-Pablos, quien se  encuentra en París, y Lourdes Castro, en China, el resto de las artistas  han apoyado la inauguración con su presencia. También lo han hecho  otras figuras de la cultura como los escritores Jesús Ferrero, Ara de Haro, Manuel Hidalgo y Lourdes Ventura, así como Paco Solano, colaborador del suplemento Babelia de El País, el pintor Fernando Verdugo, Joaquín Lledó, de Álbum Letras Artes, la actriz Celia Freijeiro, Pitita Ridruejo y Janine Giraud, entre otros.
La pintora Irene Gracia junto a su obra La danza de las esferas I y II (Foto: Juan Pablo Tejedor)
Jacinta Cremades, quien se ha  embarcado por primera vez en solitario en la organización de una cita  cultural como esta, afirma que lo destacado de la muestra reside en el  hecho de que quienes exponen son mujeres, ya que afirma que “no cuentan  con el mismo reclamo que los hombres”. La comisaria destaca que resulta  interesante haber reunido trabajos de artistas de edades y estilos dispares, y haber logrado, de este modo, “aunar sus trabajos en un mismo espacio”.
La satisfacción sentida por las  artistas ante el resultado del montaje ha sido unánime. En el caso de  Dora Piñón, su reciente paso por la Facultad de Bellas Artes, pese a  haber acumulado hasta entonces años de experiencia como pintora, le  reportó “una motivación inigualable”, ya que considera que para un  artista siempre es importante “reciclarse”. Su presencia en la Sociedad Cervantina no es nueva, ya que también participó en la exposición Nuevos valores del arte español, lo mismo que Lourdes Castro.

Las pinturas de Piñón junto a las de Irene Gracia, Marta Maldonado y Mercedes Gómez-Pablos son de lo más destacado. La danza de las esferas I y II,  de Gracia, aúna el contraste entre la curvatura de los seres de género  difuso que dibuja la artista, a los que coloca hasta tres narices y  bocas, con la linealidad y la geometría que impregnan también sus  trabajos. Preguntada sobre qué tiene de relevante que mujeres artistas  expongan juntas, esta pintora y escritora afirma que no es amiga de hablar de géneros,  ya que “hay que huir de ese tipo de etiquetas”; algo que le lleva a  explicar que “no importa tanto si se trata de hombres o mujeres como si  quien expone contigo es tu maestro”, en referencia a Mercedes  Gómez-Pablos, cuya presencia le pareció suficiente para participar.
Sobre los tópicos en el arte también  se ha referido Marta Maldonado, quien tampoco es partícipe de  diferenciar entre arte creado por hombres o mujeres. La autora de unas  15 obras expuestas, para las que utiliza materiales tan diversos como hormigón, tela, madera o hierro, cree que lo que merece ser destacado de las creadoras  reunidas en la Sociedad Cervantina es su “ambivalencia”, en el sentido  de que varias de ellas no sólo se dedican a una disciplina, sino que han  sabido abrir su abanico de creatividad a la escritura o a la escultura,  por ejemplo.
Las obras que conforman la  exposición podrán contemplarse y adquirirse hasta el 1 de febrero, fecha  en la que dará por concluida esta cita con el arte firmado por mujeres,  que no son sino artistas.

Éxito de la inauguración de la exposición Siete mujeres maestras en la Sociedad Cervantina

Organizada por EL IMPARCIAL y la Fundación Ortega-Marañón.

Tras el éxito cosechado con la organización de la exposición Nuevos valores del arte español, en la que la Sociedad Cervantina propuso a estudiantes de Bellas Artes mostrar su obra, ahora le toca el turno a mujeres artistas consagradas en Siete mujeres artistas, inaugurada este jueves con gran afluencia de público, y que podrá visitarse hasta el 1 de febrero.

Patrocinada y organizada también por la Fundación Ortega-Marañón y el periódico EL IMPARCIAL, esta exposición reúne obras de Mercedes Gómez-Pablos, Marta Maldonado, Irene Gracia, Dora Piñón, Lourdes Castro, Claudia Stilianopoulos y Zita Echeverría. A ellas se suman las fotografías firmadas por J. G Roches, a quien Jacinta Cremades, comisaria de la exposición, califica como el “fantasma” de la muestra.


Claudia Stilianopoulos, Dora Piñón, J. G Roches, Irene Gracia y Marta Maldonado (Foto: Juan Pablo Tejedor)

A través de los trabajos de estas artistas, Jacinta Cremades cree que es posible “captar esa música oculta de las cosas que pueden transmitir las mujeres”, quienes considera que “son capaces de ofrecer una interpretación sugerente y distinta de la realidad respecto a la que tiene el hombre, cuya visión es más directa y concreta”. A su juicio, estas siete artistas comparten en su estilo un hilo conductor que tiene que ver con “la poética de la imagen”, ya que “la historia que esconde cada obra puede leerse entre líneas”. Así, cree que estas artistas “luchan no sólo por el arte, sino también para dar un sentido a la sociedad”.

Las paredes, el patio exterior y el suelo de la sala roja de la Sociedad Cervantina han sido los espacios elegidos para mostrar los trabajos de estas siete maestras de la pintura, la escultura y la fotografía. Pese a las ausencias de dos de ellas, Mercedes Gómez-Pablos, quien se encuentra en París, y Lourdes Castro, en China, el resto de las artistas han apoyado la inauguración con su presencia. También lo han hecho otras figuras de la cultura como los escritores Jesús Ferrero, Ara de Haro, Manuel Hidalgo y Lourdes Ventura, así como Paco Solano, colaborador del suplemento Babelia de El País, el pintor Fernando Verdugo, Joaquín Lledó, de Álbum Letras Artes, la actriz Celia Freijeiro, Pitita Ridruejo y Janine Giraud, entre otros.


La pintora Irene Gracia junto a su obra La danza de las esferas I y II (Foto: Juan Pablo Tejedor)

Jacinta Cremades, quien se ha embarcado por primera vez en solitario en la organización de una cita cultural como esta, afirma que lo destacado de la muestra reside en el hecho de que quienes exponen son mujeres, ya que afirma que “no cuentan con el mismo reclamo que los hombres”. La comisaria destaca que resulta interesante haber reunido trabajos de artistas de edades y estilos dispares, y haber logrado, de este modo, “aunar sus trabajos en un mismo espacio”.

La satisfacción sentida por las artistas ante el resultado del montaje ha sido unánime. En el caso de Dora Piñón, su reciente paso por la Facultad de Bellas Artes, pese a haber acumulado hasta entonces años de experiencia como pintora, le reportó “una motivación inigualable”, ya que considera que para un artista siempre es importante “reciclarse”. Su presencia en la Sociedad Cervantina no es nueva, ya que también participó en la exposición Nuevos valores del arte español, lo mismo que Lourdes Castro.

Las pinturas de Piñón junto a las de Irene Gracia, Marta Maldonado y Mercedes Gómez-Pablos son de lo más destacado. La danza de las esferas I y II, de Gracia, aúna el contraste entre la curvatura de los seres de género difuso que dibuja la artista, a los que coloca hasta tres narices y bocas, con la linealidad y la geometría que impregnan también sus trabajos. Preguntada sobre qué tiene de relevante que mujeres artistas expongan juntas, esta pintora y escritora afirma que no es amiga de hablar de géneros, ya que “hay que huir de ese tipo de etiquetas”; algo que le lleva a explicar que “no importa tanto si se trata de hombres o mujeres como si quien expone contigo es tu maestro”, en referencia a Mercedes Gómez-Pablos, cuya presencia le pareció suficiente para participar.

Sobre los tópicos en el arte también se ha referido Marta Maldonado, quien tampoco es partícipe de diferenciar entre arte creado por hombres o mujeres. La autora de unas 15 obras expuestas, para las que utiliza materiales tan diversos como hormigón, tela, madera o hierro, cree que lo que merece ser destacado de las creadoras reunidas en la Sociedad Cervantina es su “ambivalencia”, en el sentido de que varias de ellas no sólo se dedican a una disciplina, sino que han sabido abrir su abanico de creatividad a la escritura o a la escultura, por ejemplo.

Las obras que conforman la exposición podrán contemplarse y adquirirse hasta el 1 de febrero, fecha en la que dará por concluida esta cita con el arte firmado por mujeres, que no son sino artistas.